Lossistemas contra incendios convencionales son especialmente adecuados para instalaciones pequeñas y medianas, como locales comerciales, oficinas y viviendas, donde prima la necesidad de practicidad y rapidez de programación. La conexión entre la central y los dispositivos de detección, como la línea de detectores convencionales Iris,se realiza mediante líneas de conexión cableadas, por lo que el control y el reconocimiento de la zona afectada por el riesgo de incendio se realiza por zonas supervisadas por un grupo de detectores. La rapidez de instalación y gestión se une a la gran versatilidad del sistema convencional SmartLine, gracias a las innumerables funciones avanzadas que admite: temporizador, entradas multifunción, salidas personalizables, conexión a BUS, programación de la central mediante panel de visualización frontal. Cada cable puede gestionar hasta 32 dispositivos convencionales y la conexión a Internet permite modificar los parámetros de configuración de forma remota y gestionar el sistema contra incendios mediante el software de supervisión SmartLook, basado en mapas gráficos.