Los detectores de la serie IRIS, además de mantener la sencillez de uso de un detector convencional, ofrecen una serie de soluciones técnicas que hasta ahora solo estaban disponibles en los sistemas analógicos direccionables más sofisticados. Gracias a las modernas tecnologías basadas en microprocesadores de última generación que incorporan, los detectores ejecutan una serie de algoritmos capaces de garantizar una elevada inmunidad a las falsas alarmas, junto con una fiabilidad incomparable. Cada detector dispone de una memoria no volátil en la que es posible consultar la evolución del humo y de la temperatura registrada en el periodo anterior a la última alarma detectada.